Silla Cesca

Nuestro homenaje a este icono del diseño clásico, que perdura en el tiempo y que aporta elegancia, comodidad y diseño para tu hogar u oficina.

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Silla Cesca

La silla Cesca, fue diseñada en 1928 por Marcel Breuer, formando parte de su inimitable producción de muebles de acero tubular cromado. Se trata de una silla singular, diferente al resto ya que su respaldo y asiento están fabricados en caña natural entrelazada, por lo que su aspecto es algo más rústico pero no menos sofisticado que otras sillas.

Marcel Breuer perdió la autoría de este concepto estructural a favor de un compañero de la Bauhaus, Mart Stam y su silla Cantilever. Sin embargo, para la historia del diseño, esta silla ideada para sentarse en el aire, siempre será mérito de Breuer, aunque lo del nombre ya es otro asunto, ya que originariamente se denominó B32, pero no era muy comercial. Creemos que es mucho mejor llamarla Cesca, así la rebautizó la firma italiana de mobiliario Gavina Spa, ¿y quién era Cesca? la hija del Marcel, Francesca.

Silla Cesca, diseño clásico que perdura en el tiempo.

Este es nuestro homenaje a esta silla, fabricada en acero cromado con acabado brillante, con respaldo y asiento en caña natural, todos ellos son acabados de alta calidad y muy resistentes, aportan un toque más rústico y no menos sofisticado que otras sillas de su creador.

Se trata de un diseño clásico, que perdura en el tiempo y que aporta elegancia, comodidad y diseño para tu hogar u oficina adaptándose a cualquier ambiente.

Además, si lo deseas, en nuestra página web también está disponible la silla Cesca con reposabrazos.

Medidas

  • Alto: 84 cm.
  • Ancho: 46,5 cm.
  • Profundo: 47 cm.
  • Alto asiento: 47 cm.

Un poco de su historia:

Marcel Breuer diseñó en 1928 la silla B32 más conocida como Cesca, en honor a su hija Francesca. Forma parte de su producción de muebles de acero tubular cromado y aporta un elemento novedoso: el acabado en rejilla de junco trenzado para respaldo y asiento. La silla Cesca se basa en el concepto cantiléver (silla volada sobre dos patas que al llegar al suelo se unen), cuya autoría se atribuye al arquitecto holandés Mart Stam, quién a su vez se inspiró en la silla construida con tubos de gas y agua que ya Gaudillot diseñó en 1844. El prototipo inicial no llevaba brazos.